Los tornillos bimetálicos se han convertido en la opción preferida para trabajos de techado y revestimiento. Su cabeza de acero inoxidable resiste la corrosión y su punta de acero al carbono perfora rápidamente las láminas de metal. Sin embargo, incluso los mejores tornillos fallan si se instalan incorrectamente. El deslizamiento de la broca, el agarrotamiento de la rosca y los daños en la superficie suelen deberse a un par de apriete, una velocidad inadecuada o una herramienta incorrecta. Acertar en estos aspectos puede marcar la diferencia entre una instalación impecable y una costosa reparación.
Fasto, proveedor líder de fijaciones bimetálicas, ha prestado apoyo a miles de instalaciones en todo el mundo, desde proyectos energéticos costeros hasta edificios con estructura de acero, y sabe lo importante que es la técnica.