Los tornillos prisioneros, también conocidos como tornillos de fijación, son un tipo de sujetador que se utiliza para asegurar un objeto dentro o contra otro. A diferencia de los pernos y tornillos tradicionales, los tornillos prisioneros no tienen cabeza y suelen estar completamente roscados. Están diseñados para insertarse en un orificio previamente perforado y a menudo tienen una punta o una concavidad en el extremo que presiona contra un eje u otro componente, proporcionando un ajuste firme y seguro. En esta entrada del blog, exploraremos los aspectos clave de los tornillos prisioneros, incluyendo sus tipos, ventajas y aplicaciones comunes.