Las arandelas han sido durante mucho tiempo una herramienta auxiliar indispensable para los ingenieros en las operaciones de apriete. Su principal función es proteger la superficie de la junta durante el apriete, evitar el aplastamiento y los daños causados por el contacto directo, y distribuir de forma adecuada la carga entre la cabeza del perno y la tuerca para garantizar la uniformidad y la estabilidad del apriete. Sin embargo, con el avance de la tecnología y el desarrollo de la práctica de la ingeniería, las arandelas han sido reemplazadas gradualmente por pernos con brida en algunas aplicaciones. Hoy, analizaremos en detalle las razones de este cambio.